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Lo que nunca pronuncié.

Lo que nunca pronuncié.


Mis lágrimas grandes como torrentes
son incapaces de mentir,
Lo que mi corazón no quiere creer.

Dos palabras bastan 
Para sanar esta pobre alma
Condenada a estar lejos de ti.

Anclada por siempre
En un invierno que no termina
Y no deja paso a la primavera.

El amor, ¡Es el amor!
Arrebatado por la distancia
De no tenerte entre mis brazos.

Fuiste el verso más bello 
Jamás escrito        
Por la mano de un poeta.

Eras el sol que me despertaba
Con cariño por las mañanas.

La luna, que por las noches
Por mi velaba.

Tú, mi faro que guiaba
Mis pasos entre una oscura niebla.

Ahora no soy más que un cobarde 
Por no saber decir
Te quiero, te quiero...

Y no soy más que un poeta
Que escribe para poder desahogar 
Todo lo que mi corazón
No consigue callar.

Porque aunque tú estés lejos,
Anidas en los rincones de mi alma,
 Asustada .              

Este será el último poema que escribo
Antes de que la locura me invada por completo.
Viví amándote en silencio,
Y moriré gritando, que jamás te supe pronunciar,
Te quiero.


Sergio Jesús Villar Santirso


Comentarios

  1. No te sientas un cobarde. El amor es sabio. En los laberintos que el amor descubre a su paso sobran las palabras que en tu poema llegaste a pronunciar. La vida y sus eternas pruebas. Todo un arte. Sólo has de confiar en tus emociones, pues son las que te permitirán seguir vivo, amando y siendo amado.

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