Ir al contenido principal

Llanto a la soledad de mi alma.

Llanto a la soledad de mi alma.

No dejo de pensar en ti, anidas en mi mente
Aferrada en lo profundo de mi alma.
Soy un loco que no vive en el presente,
Anclado en un tortuoso pasado,
Porque tu olor aún sigue en mi cama.


Fuiste ese pequeño remanso de paz
Que alimentaba un espíritu  condenado
A verse envuelto en un paño de soledad
Quemando las entrañas de un amor
Que con el tiempo fue olvidado...


Lo que mi alma  no era capaz de curar
Tus besos cicatrizaban mis heridas,
Fuiste la que mostró el significado de amar,
Mientras mi alma vagaba por aquel lúgubre y triste
              Caminar.

Y ahora que te has ido,
Mi alma llora sin consuelo
     Muerta
Quizás, por saber que te ha perdido
O por la angustia de pensar
De que nunca  te haya tenido.

Sergio Jesús Villar Santirso.


Comentarios

  1. ¡Enhorabuena, Sergio! Tu joven poesía es intensa, desgarradora, sincera. Las musas te han elegido y ya no hay fuerza humana capaz de detenerlas. Sigue así, invitándonos a todos tus fieles seguidores a compartir las más bellas emociones de un alma muy viva

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El valor de mi vida.

El valor de mi vida. Cargué toda mi vida con mis pecados Como si fuesen una maldición, Pese a que no me queda tiempo Para retractarme de mis actos. Al encadenar mi vida a mis pecados Olvidé de ver el lado bello de las cosas, Podría haberme percatado del color del cielo O de la magnitud del sol. Podría haber conocido el calor de una sonrisa O incluso haber proclamado al mundo Que yo anhelaba tener el amor De aquella joven chica. Debería haberme olvidado de mis errores, Y haber vivido más mi vida. Sergio Jesús Villar Santirso.

Dolor.

El momento en el que quiebra La última de las piedras. Donde rompe la vida Y acecha la muerte traicionera. Ese instante donde                   Muere La felicidad Y reina el miedo. Observas como todos los sueños Desaparecen colgados de un puente. No somos nada, Tampoco lo fuimos alguna vez. Las palabras pierden peso, El corazón crucificado en silencio, La boca sellada en secreto Y mi alma quebrada. Donde la imaginación corría Ya no es nada; Pensé que el cielo era verde Y me equivoqué. Como la vida se ciñe A un manto  Y en ocasiones es tan grande Que no sabemos correr. La niebla que cubre Creías que no dejaba ver Pero fueron tus ojos Los ciegos. Aquel violín desafinado Que llora solo; El piano que no encuentra                    Lugar. Aquel camino era Una orquesta sin director, Un salón de té Sin a...

Sirena.

Te extraño tanto Como un pájaro encerrado el volar. Sin ti a mi lado, Se hace más duro el andar. Y cuando más me acerco Tú más te alejas, Como el sol intentado atrapar A una luna escondida en el cielo. Siento en mí una primavera Cuando te veo sonreír, Y un invierno helado Cuando lloras. Me juré a mí mismo ser fuerte, A no llorar, a no mirar atrás. Pero no te puedo olvidar Pues aún embriagas mi mente. Es cruel saber que no estoy contigo, Tampoco sé si algún día lo estaré, Pero cueste lo que cueste Prometo no olvidar lo que hemos vivido. Pues tú eres mi sirena, Y yo un marinero perdido, Que no encuentra el rumbo Para poder estar contigo.